Hoy, en la primera columna de este blog, quería hablar del caso del niño que ha aparecido muerto en una maleta en Menorca. Lo quería hacer centrándome en lo sorprendente que me resulta que nadie notara su ausencia durante más de dos años. Pero para empezar con buen pie, se me han adelantado. Y lo han hecho en unos términos muy parecidos a los que yo quería expresar así que me limito a dar el enlace de este artículo de El Mundo sobre el asunto.
Otro tema que tenía en la recámara es el de las filtraciones de Wikileaks sobre los “cables diplomáticos” entre las embajadas de EEUU y el Departamento de Estado.
Wikileaks ha tenido acceso a más de 200.000 documentos de estas comunicaciones. Según su web “WikiLeaks is a non-profit media organization dedicated to bringing important news and information to the public“. Y remarco esto último: al público.
En este caso se ha encontrado con tres tipos de documentos: aquellos que pueden tener interés público según sus criterios de “importancia ética, política e histórica”; otros que rayan la prensa rosa, hablando de las opresiones estéticas de Gaddafi o de las juergas de Berlusconi (nada que no supiéramos); y un tercer grupo de documentos que pueden poner en riesgo vidas humanas si son revelados.
Ante esta disyuntiva, Wikileaks ha traicionado el “movimiento wiki”, cuya principal característica es la de ser un movimiento cooperativo y de libre acceso. Dar todos los documentos, en bruto, a cinco periódicos para que ellos publiquen lo que crean conveniente es como si Wikipedia eliminara su contenido online y entregara todos los artículos a una editorial para que saque en tomos los que más les gusten.
No entiendo por qué en el caso de los papeles de Irak publicaron los documentos en su web y ahora lo hacen a través de unos periódicos “agraciados” con la filtración (por cierto, a El País le va a faltar web para la información del Cablegate).
De cualquier modo el enfado de la comunidad internacional (sobre todo de EEUU) es bastante importante y las presiones contra Wikileaks y su fundador se incrementan. Si pretendían eludir responsabilidad pasándosela a cinco periódicos, no ha funcionado.
Lo positivo: me ha encantado ver a políticos del mundo entero muy nerviosos. Algunos hasta piden el asesinato de su fundador.
Información:
El País
Expansión
Opinión:
GEES
Eugenio García Gascón (Público)